Los fundamentos de la toma de notas

Toma de notas vs. taquigrafía: ¿Porque los intérpretes no aprendemos la técnica de taquigrafía o estenografía?

Los principios básicos de la toma de notas y la taquigrafía son muy diferentes. Con la técnica de la toma de notas se pretende captar el sentido y que se una ayuda al pensamiento. En la taquigrafía se anotan casi todas las palabras. Se pueden leer incluso aunque pasen años desde que se tomaron.

Si taquigrafiásemos un discurso y luego tratásemos de interpretarlo, nos quedaríamos muy cerca del texto original. De ahí no suele salir una buena interpretación.

Nos llevaría demasiado tiempo leer una frase completa y luego reformularla en nuestra cabeza en la lengua de destino. No obstante, hay símbolos de la taquigrafía que se pueden utilizar con los que podemos conseguir buenos resultados o nos inspiran para crear símbolos propios.  

¿En qué idioma se toman las notas?

En la literatura especializada no hay una teoría en concreto sobre en qué lengua deben anotarse las notas: ¿en la lengua de origen, en la lengua de destino, en la lengua materna o en un sistema lingüístico mixto?

En mi opinión, el sistema de lenguas mixto es el óptimo y el que más sentido tiene. ¿Por qué? Porque, por un lado, las expresiones de ciertas lenguas se prestan a ello. Por ejemplo, yo no interpreto inglés, pero utilizo «I» para anotar «yo». También uso la «y» española en lugar del «und» alemán.

Cuando interpreto al alemán, escribo los términos técnicos que se me ocurren mientras escucho, ya sea de forma abreviada o completa en alemán. Así me ahorro tener que buscar ese término técnico más tarde cuando hablo. Si escribo el término en la lengua de origen, me quedo literalmente atascada en ese término y luego no se me ocurre la traducción correspondiente.

No obstante, los conceptos y símbolos neutros desde un punto de vista del idioma deberían constituir una parte importante ya que solo con ellos es posible anotar la mayor cantidad de contenido en uno o unos pocos símbolos. Así se ahorra tiempo. Las palabras abreviadas son casi siempre más largas y hay riesgo de confusión.

¿Qué libreta de notas o bloc de interpretación debo utilizar?

Parece que no, pero una libreta en la que sea difícil de pasar página, sea demasiado pequeña o grande, puede perjudicar el proceso de interpretación. Cuando interpretamos debemos concentrarnos al 100 %. Cualquier cosa que nos distraiga nos dejará sin suficiente capacidad para pensar y centrarnos en nuestra verdadera tarea.

Según mi experiencia, el DIN A 5 es un buen tamaño para un bloc de notas.

Eso sí, hay que asegurarse de que se pueden pasar las páginas con facilidad y de que las hojas no se atasquen.

La división de la libreta para interpretar

Antes de empezar a interpretar hay que dividir la página con una línea vertical. De esta forma podemos anotar conexiones de sentido importantes a la izquierda y el contenido real, en la derecha. Así, con un vistazo rápido a nuestras notas, reconoceremos y recordaremos directamente la estructura de lo que se ha dicho. Si no dividiéramos el bloc, tendríamos que leer las notas de la manera tradicional. Esto llevaría demasiado tiempo y tampoco daría una buena impresión a los oyentes.

Los dibujos y símbolos

Los símbolos tienen que poder leerse bien y estar estructurados para poder reconocerlos a simple vista mientras se interpreta sin tener que pensar demasiado.

Los dibujos para la técnica de la toma de notas también deben ser rápidos y fáciles de anotar. Los signos distintos no deben parecerse demasiado, ya que de lo contrario se corre el riesgo de confundirlos. Lo mismo se aplica a las abreviaturas. En la vida cotidiana, a menudo se tiende a abreviar rápidamente las palabras. Pero esto puede volverse en nuestra contra durante una interpretación consecutiva. Hay que tener en cuenta que tendríamos que pensar qué significa «ecc.», «akt.» o «umg.».